¿Ahora
bien, como se entiende el conflicto en el contexto escolar?
Experiencia
en la poligonal CEFOUNES Táchira
Por Pilar
Karina Valets Benavides
Articuladora
del Proyecto Nacional Cultura de paz en la escuela
Jefa de Unidad de
Creación Intelectual CEFOUNES Táchira
Para
los docentes los conflictos escolares se dan principalmente entre estudiantes,
al menos son los más visibles y a los que se les presta más atención, es decir
que la contraposición de intereses manifiesta entre los estudiantes es la que
comúnmente se observa en los espacios de la escuela. Para muchos de los
docentes, el conflicto tiene una connotación negativa que termina en violencia si no se trata cuando se manifiesta.
Las
causas de estos conflictos varían según sus manifestaciones, este es un aspecto
que causa polémica cuando se discute, pues entran en su análisis diversos
factores y actores, ya no es el estudiante el que se somete a responsabilidades
sino a otro/as personas que componen la comunidad educativa, bien sea, docente,
personal administrativo, entre otros, lo que si se evidencia es que estos
conflictos están provocados por las relaciones que se entretejen en el contexto
escolar. Ante la pregunta ¿Cuáles son las manifestaciones de conflicto en la
escuela? Los participantes destacaron los empujones, golpes, tropezones,
insultos, apodos, amenazas, burlas, gritos. Lo que indica, según los docentes,
que los estudiantes responden con violencia ante la contraposición de intereses
entre sus pares; evidenciándose ausencia de otros mecanismos para la
autorregulación, que no sean la imposición por la fuerza, aspecto que en
algunas instituciones se ha normalizado.
Para
Redorta (2004) “Uno de los conflictos que se dan con mucha frecuencia en los
espacios educativos son de tipo relacional, dado que se originan por la
interacción que se da entre los diferentes actores de los centros educativos”
(p. 13).
Para
los docentes de las instituciones educativas integrantes del estudio, los
conflictos relacionales y los que se gestan por disciplina y orden son los más
frecuentes, lo que no exime que otros tipos de conflictos se manifiesten, pero
se diluyen en la cotidianidad de la escuela y es a los que más atención se le
presta dada las características de los mismos, ya que se repiten hasta formar
parte de un modelo, pueden ser fácilmente discriminados unos de otros, por ej.
En horas y espacios determinados se manifiestan las agresiones de género con
más fuerza que en otras donde se imponen son las agresiones físicas y así hasta
que se van estableciendo los patrones que dan la probabilidad de ocurrencia y
de pertenencia de éstos para sus actores, llevando a cabo procesos
socio-psicológicos que dan paso a la internalización de estas conductas y
promueven el comportamiento violento que tanta alarma causa en la comunidad
educativa.
El
que la concurrencia de este tipo de situaciones conflictivas se dé en los
espacios educativos está evidentemente relacionada con los aspectos pedagógicos
de la escuela, el manejo de las herramientas que el docente utiliza, la
pertinencia y la contextualización de los contenidos, las referencias
didácticas y el manejo de la emocionalidad que circunda al estudiante cuando
está en el aula, por nombrar solo algunos elementos que hay que detenerse a
analizar, todas estas manifestaciones son causales de conflictos, la escuela
debe estudiarlas y atenderlas como tales; para ello, debe revisar los
conflictos de gestión, revisar los aspectos pedagógicos que maneja la escuela,
la metodología de atención y abordaje a los problemas de rendimiento académico
que tiene la institución y cómo éstos se manifiestan en el contexto
escolar.
Uno
de los aspectos a destacar en el proceso reflexivo que se llevó a cabo con los
docentes, fue que los estudiantes son los más señalados como promotores de
conflicto y violencia, a los que se les impone sanción ante situaciones
disruptivas, sin embargo no se evidencian claramente sobre los procesos de
prevención, regulación y tratamiento de los conflictos escolares, elemento que
se considera vital y que el desarrollo de la investigación plantea colocar en
discusión.
Reflexiones
El
sistema escolar tienen un gran reto por delante en el abordaje de las
situaciones de violencia que cada vez generan un saldo negativo en el espacio
escolar, las dinámicas de la imposición y la fuerza han permeado el quehacer
educativo en todas sus instancias, donde la realidad y el contexto social se
han apoderado de espacios que deben seguir siendo destinados para la formación
más allá de la académica. La forma como se conciben y se entienden los
conflictos debe permitir también atenderlos y convertirlos en oportunidades
para mejorar la calidad de las relaciones de convivencia.
Es
necesario que los docentes manejen un conjunto de conocimientos básicos,
teorías, conceptos, procedimientos y estrategias útiles para prevenir y manejar
la violencia ejercida en contra y por los niños, niñas y adolescentes en las
instituciones educativas.
Las
instituciones educativas deben desarrollar procesos efectivos de comunicación
en la gestión de problemas asociados a la conflictividad y la violencia
escolar.
El
proceso formativo debe abarcar a las comunidades educativas, para sí promover
cambios cuantitativos y cualitativos en las condiciones que generan la
conflictividad y la violencia escolar.
Taller de formación docente
"Perfil del mediador Escolar"
Escuela "Manuel Felipe Rugeles", San Cristóbal
Referencias
Redorta,
J. (2010). Cómo analizar los conflictos. España: Paidós. Sitio web: cdn.gandhi.com.mx/1er_capitulo/9788449325755.pdf
Consulta: 30/09/14.