miércoles, 2 de marzo de 2016

¿Ahora bien, como se entiende el conflicto en el contexto escolar?

Experiencia en la poligonal CEFOUNES Táchira


Por Pilar Karina Valets Benavides
Articuladora del Proyecto Nacional Cultura de paz en la escuela
                                                           Jefa de Unidad de Creación Intelectual CEFOUNES Táchira

Para los docentes los conflictos escolares se dan principalmente entre estudiantes, al menos son los más visibles y a los que se les presta más atención, es decir que la contraposición de intereses manifiesta entre los estudiantes es la que comúnmente se observa en los espacios de la escuela. Para muchos de los docentes, el conflicto tiene una connotación negativa que termina  en violencia si no se trata cuando se manifiesta.
Las causas de estos conflictos varían según sus manifestaciones, este es un aspecto que causa polémica cuando se discute, pues entran en su análisis diversos factores y actores, ya no es el estudiante el que se somete a responsabilidades sino a otro/as personas que componen la comunidad educativa, bien sea, docente, personal administrativo, entre otros, lo que si se evidencia es que estos conflictos están provocados por las relaciones que se entretejen en el contexto escolar. Ante la pregunta ¿Cuáles son las manifestaciones de conflicto en la escuela? Los participantes destacaron los empujones, golpes, tropezones, insultos, apodos, amenazas, burlas, gritos. Lo que indica, según los docentes, que los estudiantes responden con violencia ante la contraposición de intereses entre sus pares; evidenciándose ausencia de otros mecanismos para la autorregulación, que no sean la imposición por la fuerza, aspecto que en algunas instituciones se ha normalizado. 
Para Redorta (2004) “Uno de los conflictos que se dan con mucha frecuencia en los espacios educativos son de tipo relacional, dado que se originan por la interacción que se da entre los diferentes actores de los centros educativos” (p. 13).
Para los docentes de las instituciones educativas integrantes del estudio, los conflictos relacionales y los que se gestan por disciplina y orden son los más frecuentes, lo que no exime que otros tipos de conflictos se manifiesten, pero se diluyen en la cotidianidad de la escuela y es a los que más atención se le presta dada las características de los mismos, ya que se repiten hasta formar parte de un modelo, pueden ser fácilmente discriminados unos de otros, por ej. En horas y espacios determinados se manifiestan las agresiones de género con más fuerza que en otras donde se imponen son las agresiones físicas y así hasta que se van estableciendo los patrones que dan la probabilidad de ocurrencia y de pertenencia de éstos para sus actores, llevando a cabo procesos socio-psicológicos que dan paso a la internalización de estas conductas y promueven el comportamiento violento que tanta alarma causa en la comunidad educativa.
El que la concurrencia de este tipo de situaciones conflictivas se dé en los espacios educativos está evidentemente relacionada con los aspectos pedagógicos de la escuela, el manejo de las herramientas que el docente utiliza, la pertinencia y la contextualización de los contenidos, las referencias didácticas y el manejo de la emocionalidad que circunda al estudiante cuando está en el aula, por nombrar solo algunos elementos que hay que detenerse a analizar, todas estas manifestaciones son causales de conflictos, la escuela debe estudiarlas y atenderlas como tales; para ello, debe revisar los conflictos de gestión, revisar los aspectos pedagógicos que maneja la escuela, la metodología de atención y abordaje a los problemas de rendimiento académico que tiene la institución y cómo éstos se manifiestan en el contexto escolar. 
Uno de los aspectos a destacar en el proceso reflexivo que se llevó a cabo con los docentes, fue que los estudiantes son los más señalados como promotores de conflicto y violencia, a los que se les impone sanción ante situaciones disruptivas, sin embargo no se evidencian claramente sobre los procesos de prevención, regulación y tratamiento de los conflictos escolares, elemento que se considera vital y que el desarrollo de la investigación plantea colocar en discusión.

Reflexiones
*      El sistema escolar tienen un gran reto por delante en el abordaje de las situaciones de violencia que cada vez generan un saldo negativo en el espacio escolar, las dinámicas de la imposición y la fuerza han permeado el quehacer educativo en todas sus instancias, donde la realidad y el contexto social se han apoderado de espacios que deben seguir siendo destinados para la formación más allá de la académica. La forma como se conciben y se entienden los conflictos debe permitir también atenderlos y convertirlos en oportunidades para mejorar la calidad de las relaciones de convivencia.

*      Es necesario que los docentes manejen un conjunto de conocimientos básicos, teorías, conceptos, procedimientos y estrategias útiles para prevenir y manejar la violencia ejercida en contra y por los niños, niñas y adolescentes en las instituciones educativas.

*      Las instituciones educativas deben desarrollar procesos efectivos de comunicación en la gestión de problemas asociados a la conflictividad y la violencia escolar.

*      El proceso formativo debe abarcar a las comunidades educativas, para sí promover cambios cuantitativos y cualitativos en las condiciones que generan la conflictividad y la violencia escolar.

Taller de formación docente 
"Perfil del mediador Escolar"
Escuela "Manuel Felipe Rugeles", San Cristóbal



Referencias
Redorta, J. (2010). Cómo analizar los conflictos. España: Paidós.  Sitio web: cdn.gandhi.com.mx/1er_capitulo/9788449325755.pdf Consulta: 30/09/14.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario